Running on empty

Cádiz
Joined August 2021
Pedro Ingelmo Cruz retweeted
Este viernes 30/10 en "Se ha escrito un libro" los periodistas Pedro M. Espinosa y Pedro Ingelmo @CruzIngelmo nos presentan "Crimen Sur". @Kaizeneditores A las 8:45 en @radio5_rne Cádiz. #CádizCiudadDeLibro
3
3
36
En la muerte de García Sánchez, un recuerdo a "Las truchas". Un grupo de burgueses asiste a un banquete en el que las truchas están podridas, pero las comen a riesgo de vomitarlas para que la plebe no se entere del fracaso del banquete. Era una fábula sobre la Transición.
1
81
Pedro Ingelmo Cruz retweeted
No paramos de hacer bromas con los patinazos de Feijóo en las campañas electorales (sí, yo el primero) Pero nadie, absolutamente nadie, ha hablado de algunas cosas buenas que ha aportado el líder del PP a la política española Así es que he decidido hacerlo yo Abro hilo 🧵
141
484
27
2,749
185,682
Este tipo acaba de emocionarme. Es como una peli de Capra.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha publicado un vídeo en español para explicar cómo defenderse de posibles abusos del ICE. En el EEUU de Trump, un alcalde tiene que enseñar a sus vecinos a protegerse de posibles abusos de agentes del propio Estado.
3
3
177
Se escriben unas idioteces.... Ford y Buñuel eran animadores de resort entonces.
You’re unable to view this Post because this account owner limits who can view their Posts. Learn more
1
1
133
Pedro Ingelmo Cruz retweeted
xitter.cf/ross64x/status/2110362… Vamos a hacer un ejercicio. Vamos a ser generosos, que no se diga, y a concederle a Milei y Ayuso, a la ultraderecha libertaria global su deseo. Entero, sin rebajas. Nada de negociar en el Congreso ni de recular ante una huelga general: veinte años de país moldeado a su imagen y semejanza. Bienvenidos a 2046. El Estado, para los asuntos sociales, es una leyenda que cuentan los abuelos. Los impuestos son bajísimos, casi decorativos. Trabajar doce horas ya no es una excepción: es lo normal. La mayoría no puede pagarse ni un colegio ni un médico, porque ambos se han convertido en productos de gama alta. Y arriba, muy arriba, un 5% es dueño de prácticamente todo. Libertad hay mucha. Sobre todo para quien puede pagarla. Si uno sobrevuela ese país, el paisaje resulta familiar. Recuerda a las plantaciones de algodón del sur de Estados Unidos antes de la Guerra Civil: la casa grande con sus columnas blancas, el porche, la limonada. Y a cierta distancia, para no estropear el paisaje bucólico , los barracones. Nadie lleva cadenas, claro. Estamos en el siglo XXI y las cadenas ahora son más discretas: la deuda, el alquiler del barracón, el miedo a perder el único trabajo disponible. Hasta aquí, la objeción moral. Es la más evidente y, por eso mismo, la que los libertarios tienen mejor ensayada: dirán que es envidia, resentimiento, cosa de "zurdos". Así que dejemos la moral un momento y hagamos la pregunta que debería quitarles el sueño a ellos: ¿funciona? Spoiler: no. Y no hace falta ser marxista para verlo; basta con saber sumar. Estoy muy cansado que estén continuamente hablando de la escuela austríaca y de sus primos de Chicago, de Marx, Keynes, el problema es que razonan como quien diseña una ciudad del siglo XXI con un manual de urbanismo del XIX: calles para carretas, cocheras para los caballos y una fe en que el estiércol se recogerá solo. El mundo cambió de vehículo hace tiempo. Los libertarios siguen con la mentalidad de herrar caballos. Traigámoslo aquí. Ya que la ultraderecha libertaria presume de ser global, traslademos el ejercicio a España. Una España de 2046 en la que la inmensa mayoría vive de una nómina menguante. ¿Quién compra en Mercadona? Juan Roig no levantó su imperio vendiendo caviar, sino millones de barras de pan, garrafas de aceite y bolsas de patatas a gente normal. ¿Quién se pasea un sábado por El Corte Inglés? Si los grandes almacenes dependieran solo de quienes compran sin mirar la etiqueta, les sobrarían siete plantas. ¿Y los bancos? Su negocio es la nómina domiciliada, el recibo de la luz, el agua, la hipoteca a treinta años, el préstamo para el coche. Un banco en un país de trabajadores pobres es una entidad con muchas oficinas y ningún cliente que pague, gestionado pufos todo el día de visas con impagos de mil euros. Sigamos. ¿De qué vivirá Quirón cuando la mayoría no pueda pagarse un seguro privado? ¿Y las universidades privadas, cuyas aulas llenan familias que se aprietan el cinturón para pagar la matrícula del hijo? El cliente de la sanidad y la educación privadas no es el millonario. Es la clase trabajadora que hace un esfuerzo. Si la conviertes en clase baja, tu negocio se hunde con ella. He aquí la gran paradoja del sueño libertario: sus primeras víctimas serían precisamente las empresas que sus defensores ponen como ejemplo. El negocio está en el 95% El capitalismo de éxito del siglo XXI no consiste en vender mucho a pocos, sino un poco a muchísimos. En China hace treinta años que lo han entendido. Que se lo pregunten a Netflix, que cobra unos euros al mes a cientos de millones de hogares. O a Lidl, que convirtió el carro barato en un imperio europeo. O a LaLiga, cuyo negocio no está en los palcos, sino en millones de suscripciones en salones y bares. Ninguno se hizo rico con el 5%. Se hicieron ricos con el 95%. Henry Ford, que no era precisamente un bolchevique, se topó con esta verdad en 1914, cuando duplicó el salario de sus obreros hasta los famosos cinco dólares diarios. Lo hizo sobre todo para que dejaran de abandonarle la fábrica. Pero de paso descubrió algo que hoy parece olvidado: un obrero bien pagado acaba siendo, también, un cliente. Hay, además, una razón que explica cualquier manual de primero de Economía. Un euro de más en el bolsillo de una cajera se gasta casi entero, y casi siempre en el barrio. El mismo euro en la cuenta de un millonario se queda quieto, o se va a Luxemburgo. Los economistas lo llaman propensión marginal al consumo. Los comercios lo llaman "que vuelva a entrar gente en la tienda". Estados Unidos ya está haciendo el experimento en directo: el 10% con más ingresos supone ya casi la mitad del gasto de los consumidores, la cifra más alta en 35 años de datos, cuando hace tres décadas rondaba el 36%. Y el economista jefe de Moody’s, advierte de que esa concentración hace a la economía más vulnerable. Nos ha jodido, es de cajón. Es la casa grande en versión Wall Street: funciona mientras sube la bolsa. ¿Quién paga el Estado que ellos sí quieren? Porque el libertario no quiere acabar con todo el Estado. Quiere conservar justo la parte que protege la casa grande: policías que vigilen la propiedad, jueces que hagan cumplir los contratos, militares con sus juguetes carísimos. Todo eso se paga con impuestos, y los impuestos salen de quienes cobran y consumen. Con el 95% sin un euro, ¿de dónde sale la nómina del guardia que cuida la verja? Un Estado mínimo sobre una economía raquítica es un vigilante de seguridad al que nadie paga. Y un vigilante al que nadie paga acaba, tarde o temprano, abriendo la puerta. Tampoco salen las cuentas por el lado de la productividad. Un trabajador que encadena jornadas de doce horas, que sus hijos no pueden estudiar y que no va al médico hasta que algo se rompe no es un trabajador eficiente. Es un trabajador caro que todavía no ha presentado la factura. Rinde menos, produce menos, enferma antes. El Sur esclavista fue inmensamente rico… para unos pocos. Pero su riqueza dependía de que alguien de fuera, las hilanderías de Inglaterra y del Norte, comprara el algodón. Mientras tanto, levantó menos ferrocarriles, menos fábricas, menos escuelas y menos ciudades. Cuando llegó la guerra, el Norte industrial se impuso al Sur agrario. La casa grande tenía columnas. Lo que no tenía era futuro. La alternativa no exige barricadas. Es mucho más aburrida: subir el salario mínimo. España lo ha fijado en 1.221 euros para 2026, un 3,1% más, con el acuerdo de los sindicatos y sin el de la patronal. Cada subida llega acompañada de profecías apocalípticas. Cada año, el apocalipsis se aplaza al siguiente. ¿Queréis ver una revolución en América Latina? Perú y Ecuador ya tienen salario mínimo: Perú lo sube a 1.230 soles desde octubre y a 1.300 en 2027, y Ecuador lo fijó en 482 dólares para 2026. El problema es que la informalidad en Perú supera el 70%, de modo que la subida alcanza en principio a unos 300.000 empleados formales. Una idea para Milei, rl empleo no registrado ronda el 45% del total de trabajadores en el país, mostrando un incremento desde que está gobernando. Cerca del 37,9% de los asalariados no cuenta con aportes jubilatorios, mientras que la situación es aún más aguda entre los trabajadores autónomos o por cuenta propia, donde la informalidad trepa hasta aproximadamente el 65,8% en los centros urbanos. La revolución de verdad no sería solo subir el mínimo, sino conseguir que llegue a quien trabaja sin contrato. Ahí esta el futuro... Por cierto: un estudio peruano como todos los estudios, concluye que las subidas del mínimo entre 2015 y 2022 no tuvieron un impacto significativo en el empleo. Lo verdaderamente antieconómico no es el salario mínimo. Es vaciar el Estado para dárselo a las grandes empresas mientras se maltrata a quienes lo sostienen: la profesora, el enfermero, la inspectora de Hacienda. Que tengan cuidado los funcionarios. Curioso libertarismo el nuestro: abomina de lo público, pero no de los conciertos públicos. Según la Fundación IDIS, del propio sector privado, el 35% de lo que facturan los hospitales privados procede de conciertos con la administración, y Quirón gestiona cuatro hospitales públicos en la Comunidad de Madrid. Mercado libre, sí, pero con el cliente garantizado por el BOE. Eso no es liberalismo. Es socialismo para multinacionales. Y además de antieconómico, es poco inteligente, por una razón muy sencilla: el funcionario también compra en Mercadona. No es del todo ficción Lo jodido es que el ejercicio ya se está ensayando. En Argentina, la reforma laboral aprobada este año permite ampliar la jornada diaria de 8 a 12 horas sin pagar horas extra, siempre que se respete el descanso de 12 horas y el tope semanal de 48. Y que se olviden de escuelas, sanidad y pensiones publicas, si no puedes pagarlo te jodes. Y la pobreza volvió a subir hasta el 32,3% en el primer semestre de 2026, con la pobreza infantil en el 44,5%. No son los barracones. Pero ya hay quien está midiendo el terreno. Dicen que hay que tener cuidado con lo que se desea. El problema de este deseo es que, si se cumple, sus dueños no ganarían: reinarían sobre un país que no compra, no innova y no crece. Las columnas de la casa grande seguirían en pie, recién pintadas. Hasta que una noche los zurdos la quemen con sus antorchas.
xitter.cf/ross64x/status/2109209… Manual para abejas indecisas Octubre de 2026. Faltan seis semanas para que el jardín decida quién lo gobierna, y ya nos han repartido los papeles de siempre: izquierdas a un lado, derechas al otro, y todo el mundo gritando. Os propongo algo raro en campaña: dejar la ideología un rato y mirar la nómina. Porque en este jardín casi todos somos abejas. Nueve de cada diez, a ojo de apicultor. Nos levantamos temprano, curramos recolectando miel, pagamos el alquiler (cuando podemos) y volvemos a la colmena. A una abeja no le quita el sueño si quien manda es rojo o azul. Le importa algo más prosaico: cuánta miel queda en el bote a fin de mes. Repasemos lo que han hecho los que gobiernan desde 2018. Sin adjetivos y sin idiología, que hablen los números que es lo que nos importa a las abejas: El FMI vuelve a situar a España, por tercer año consecutivo, como la economía avanzada que más crece: un 2,5 % en 2026, más del doble que la zona euro. Casi 22,8 millones de personas trabajando. El salario mínimo ha pasado de 736 a 1.221 euros: un 66 % más que en 2018. Las pensiones suben con el IPC. Por ley, no por caridad. Y la deuda, medida sobre el PIB, ha bajado del 100 % por primera vez desde antes de la pandemia. Ahora miremos los jardines vecinos. Alemania crecerá este año la mitad que nosotros. Francia e Italia, ni eso, y el Reino Unido están para llorar. Uno se asoma a la colmena de al lado y le sale del alma la oración de la abuela: virgencita, que me quede como estoy. ¿Todo es miel? No. Los precios aprietan más que en el resto de la eurozona, el paro sigue muy por encima de la media europea y la vivienda se ha convertido en artículo de lujo. Por eso hay jóvenes acampados en Sol. Pero una cosa es decir «falta miel» y otra muy distinta proponer que la sustituyamos por mierda. Y aquí empieza lo interesante. Quienes aspiran a gobernar el jardín no esconden lo que tienen pensado para las abejas. Lo dicen en voz alta, con micrófono y en precampaña. Feijóo promete un Gobierno que pedirá sacrificio, «pero no os va a pedir que le aplaudáis». Todo un detalle. Lo que aún no ha dicho es qué sacrificio, ni a quién, está diciendo que hay que estar dispuestos a comer mierda, pero no está claro a quien se dirige, si a la abeja que cobra 1.221 euros o al que guarda el panal en otro país. Cayetana Álvarez de Toledo ya nos preguntó si estaríamos dispuestos a sacrificar festivos y vacaciones por la libertad. ¿Eso que coño significa?, yo como abeja me siento amenzado. Ester Muñoz, portavoz del PP, avisa de que el sistema de pensiones «va a petar». Mientras tanto, su partido promete seguir subiéndolas con el IPC. Que alguien me explique cómo se revaloriza algo que está a punto de explotar. Y sobre todo que las abejas españoles no sabemos ahorrar, y eso hay que mentalizarse si queremos sostener las pensiones. La madre que me parió, Que ¿No estamos acostumbrados a ahorrar? Hay que tenerlos cuadrados decir algo así o estar seguro que tus votantes son idiotas. En fin... En Vox prefieren el camino corto. Figaredo llama «zombi» al sistema público y propone un modelo mixto con capitalización individual. Traducido del economista: que una parte de tu pensión dependa de cómo le vaya a un fondo y los ciclos de la economía neoliberal. Abascal, por su parte, garantiza que las pensiones se pagarán " por cojones". Es justo lo que las abejas queríamos saber, para asustarnos más. Sus referentes declarados viven en Buenos Aires y en Washington, y Milei aterriza en Madrid el día 20. Antes de aplaudirle, una abeja prudente preguntaría qué tal les va a las abejas trabajadoras y jubiladas argentinas. Sus votos tampoco engañan, PP, y VOX , votaron contra la reforma laboral, que salió adelante gracias al dedo despistado de un diputado popular. Han tumbado, junto a Junts, los decretos que incluían la revalorización de las pensiones, el SMi de las abejas, bueno realmente han votado en contra de lo que beneficiaba alas abejas. Ellos dirán que votaban contra el envoltorio y no contra el contenido, pero el envoltorio llevaba dentro la pensión de tu madre. Y hace dos semanas tumbaron los decretos de vivienda por 178 votos a 172. Justo lo que piden los de Sol. Ahora, números. España paga 10,5 millones de pensionistas a unos 9,5 millones de abejas, con una media cercana a 1.375 euros. Unos 2,5 millones de abejas trabajadoras cobran el salario mínimo. Y según Hacienda, más de un tercio de los asalariados gana el SMI o menos. Dicho de otro modo: la inmensa mayoría de este jardín son abejas, viven de su trabajo o de lo que cotizó trabajando. Millones de abejas que distinguen perfectamente la miel de la mierda cuando la tienen delante. Es decir en un jardín con la información objetiva con los datos, eso son 230 escaños. Y sin embargo, las encuestas dan a quienes piden sacrificio y que hay que comer mierda algo más de la mitad del voto. Ese es el gran misterio de nuestro jardín. ¿Por qué dudan las abejas? Parte de la respuesta está en lo que nos cuentan cada día. El periodismo clasico ha muerto desde hace mucho tiempo. Las abejas periodistas por puro instinto de supervivencia se ha travestido a moscones propagandistas, con ese dicho " ande yo caliente que le den a las abejas, a la miel y al jardín". Y a todas horas en todas las franjas horarias, moscones tertulianos, portadas, líneas editoriales, como gotas malayas repitiendo que la mierda es un superalimento, que es lo que te conviene , y " perro Sánchez hijo de fruta" y las abejas con ese bombardeo acaban dudando de su propio paladar. El periodismo ha dejado de contar las noticias que pasan en el jardín, ahora simplemente cuentan la versión de quien los paga, los fabricantes de estiércol, multinacionales con todos los recursos financieros lideradas por Trump y sus amigotes y delegados locales, como Feijoo, Ayuso, Abascal. Quieren expoliar y privatizar lo que queda del estado del bienestar con las motosierras, porque no es sostenible, arguemntan, con la ironía de lo que dice el FMI que no es sospechoso de socialista bolivariano. Lo vimos el 12 de octubre en Sol. Chavales muy jóvenes, de la generación con más años de formación de nuestra historia, cantando el Cara al Sol con el brazo en alto frente a otros jóvenes que acampan porque proponen que la vivienda es un derecho y no se puede especular con ella. Según el CIS, casi tres de cada diez chicos de 18 a 24 años creen que el franquismo fue una buena época. Alguien les están contando una versión, y no es historia. Así que no, esto no va de izquierdas y derechas Ya sé que me lo diréis igual. Pero la nómina no tiene ideología, y la pensión de tu madre tampoco. Esto va de algo más simple. El 29 de noviembre cada abeja tendrá en la mano un papel y una sola pregunta: miel o mierda. A las moscas la mierda les encanta. Están en su derecho. El problema empieza cuando consiguen convencer engañando a las abejas, porque no reciben la información real. Nadie os pide que améis a quien gobierna la colmena. Solo que, antes de cambiar de dieta, leáis los efectos secundarios. Por cierto Feijóo propone reformar la Ley electoral para que, si el PP gana, se sumen más diputados y consigan la mayoría absoluta automáticamente. Encima nos dicen que el voto de una abeja vale menos que la de un moscón patatero.
12
94
9
173
9,678
Pedro Ingelmo Cruz retweeted
Pregunta: ¿Hay datos, estadísticas, de mujeres que hayan pasado un embarazo "por encargo", para engendrar y parir un hijo para otros, que tuviese un poder adquisitivo superior a quien la contrató?
49
202
6
784
28,642
Pedro Ingelmo Cruz retweeted
6
27
101
1,363
Pedro Ingelmo Cruz retweeted
Las desproporcionadas y violentas actuaciones policiales contra protestas pacíficas se repiten con demasiada frecuencia Son inadmisibles y responsabilidad de un Gobierno "progresista" que no lo ha frenado después de 8 años. Ni siquiera ha desbloqueado la reforma de la ley mordaza
67
741
17
1,690
30,976
Pedro Ingelmo Cruz retweeted
No es Francia, no es el sur de Europa, es una crisis de sistema, la que acompaña al cambio. Al margen de consideraciones de política nacional e internacional, que entran en juego, los disturbios y las reclamaciones sobre el nivel de vida son claves por muchos motivos. En primera instancia, la correspondencia entre salarios y nivel de vida era factible en la época del capitalismo industrial. Establecer equilibrios resultaba funcional para el buen funcionamiento de la economía. Cuando se pasó al capitalismo financiero, esa funcionalidad comenzó a desvanecerse. En la medida en que es un sistema que se orienta al rentismo, los beneficios no se distribuyen entre las distintas clases sociales sino que se destinan principalmente al piso de arriba. Un ejemplo obvio es la productividad, esa que tanto se alaba a izquierda y derecha. Se insiste regularmente en que el aumento de la productividad de los empleados impulsa el crecimiento y permite pagar mejores salarios. Sin embargo, productividad significa demasiado a menudo aumento de los dividendos sin crecimiento de la empresa, ni incrementos salariales ni inversión en innovación. Pero ahora estamos en una nueva fase, la del capitalismo tecnológico, cuyas promesas son las aumentar la productividad al tiempo que se reducen los empleos, en especial los cualificados. Y es un entorno que nace concentrando poder y capital. En esta evolución reside la esencia de estas crisis en el nivel de vida de los ciudadanos.
7
155
23
353
21,520
Pedro Ingelmo Cruz retweeted
¿Sabías que el 60% de los países que privatizaron su sistema de pensiones han tenido que dar marcha atrás? Pensiones muy bajas, comisiones altísimas y crisis financieras. Lo que quiere hacer VOX en España ya ha fracasado en muchísimos países. Repasamos por qué 🧵
122
2,709
62
5,174
80,038
Poca gente. El problema es la cantidad de gente que vota a los otros. En Historia suspenden ambos, pero unos son más peligrosos que otros.
Aunque parezca increíble, hay quien vota a gente como ésta.
3
3
197
Hay algún rico que haya dejado de serlo? Se ha expropiado algo? Hay algún plan quinquenal? Se ha creado una banca pública?Me lo he debido perder, a veces se me pasan las noticias.
El PSOE se ha diluido en un magma comunista. Y de las FARC. —— Esta mañana, en Palencia. @PPdePalencia
2
104
Absolutamente adictiva. Periodismo del grande.
El Támesis como río de muerte, Londres como ciudad de oligarcas, el dinero como obscenidad, la vida como impostura y una trama tan verídica como absorbente. El hijo del oligarca de Patrick Radden Keefe en @Seix_Barral
1
3
161