Casi 11 meses tardaron en hacerse públicos los audios clave del apagón, que revelaban graves problemas de tensión en la red. Red Eléctrica incluso se negó a entregar los suyos al Senado.
En el accidente ferroviario de Urda (Toledo), apenas 12 horas para que los audios aparecieran simultáneamente en El País, la SER y elDiario·es, poniendo a un trabajador de Adif en el punto de mira cuando la investigación apenas había comenzado.
Repugnante, indigno y miserable.
Todo mi apoyo a las víctimas, a sus familiares y amigos. Y todo mi desprecio a quienes pretendan eludir su responsabilidad en el accidente y a sus encubridores.