
Cuenta oficial de pastora Sonia Luna, esposa del @PastorCashLuna, quienes dirigimos @CasadeDios en Guatemala.
Guatemala
Joined July 2011
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Cuando atravesamos la difícil prueba de perder a un ser amado y no tenemos al Señor en nuestras vidas, se vuelve un martirio, pues solo en Él encontramos el consuelo para continuar.
Dios nos otorgó espíritu de amor y de dominio propio, por lo que debemos dar testimonio de lo que Él ha hecho para que otros crean en Su gran poder.
Para experimentar un avivamiento, debemos creer que Él está interesado en restaurarnos y en reavivar todo lo que ha muerto dentro de nosotros porque quiere usarnos para el cumplimiento de Su propósito en este mundo.
Pídele al Señor que restaure tu corazón para que seas lleno de Su espíritu porque Él es quien trae el avivamiento a nuestras vidas.
El avivamiento tiene un propósito sumamente importante: que vivamos una vida especial. Cuando esto sucede, nunca más volvemos a ser iguales, pues cosas sobrenaturales suceden en nuestras vidas.
Pídele al Señor las veces que sean necesarias y procura que tus peticiones sean específicas; de esta forma, te aseguro que Él preparará el ambiente para que recibas la respuesta en el momento idóneo. Él te responderá, cumplirá sus promesas y te levantará, solo ten paciencia.
Dios te llenará de su paz porque ya nos lo prometió y Él es fiel a Sus promesas. La oración es lo que nos ayuda a mantenernos firmes y confiados en que Él está con nosotros y nos dará el socorro que buscamos.
Dios nos ofrece la vida eterna, un plan divino y un perfecto caminar en el que hay victorias, recursos, alegría y grandes promesas, las cuales siguen vigentes por el nuevo pacto que existe en Cristo Jesús. Confía en Sus mandamientos y fija tu mirada y ser únicamente en Él.
La cruz nos recuerda Su amor, la resurrección nos recuerda Su poder y la transformación —ese trabajo silencioso que Él hace en el interior— nos recuerda que sigue activo, que sigue trabajando, que todavía está obrando en tu vida.
Dios puede abrir las puertas para que veas Su respaldo, sin importar la circunstancia que estes viviendo en este momento. Él está contigo y te sacará de esa difícil prueba, solo debes acercarte con humildad y creer en Sus promesas.
La oración nos ayuda a confiar firmemente en que Dios nos sostendrá en medio de cualquier prueba que se presente. Es importante que reconozcamos Su soberanía porque Él ya sabe que acontecerá en la vida de cada uno de Sus hijos.
La presencia de un padre no depende únicamente de la cantidad de horas disponibles. También depende de la calidad del corazón con que se ofrece ese tiempo.
Filipenses 4:6-7 dice: Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
Cuando una mujer comprende que es hija de Dios, el corazón empieza a ordenarse de otra manera. El pasado no desaparece, pero deja de gobernar. La carencia pierde autoridad. Y la herida comienza, poco a poco, a sanar. Su historia empieza a mirarse desde la restauración.
Dios ve a la mujer que eres hoy, pero también a la hija que has sido. Ve a la que sirve, a la que trabaja, a la que cuida a todos, a la que sostiene una casa o un ministerio. Y también ve esa parte de la historia que todavía necesita consuelo.
Un hijo necesita más que estructura. Necesita saber que cuenta con alguien, sentir que su vida importa, que sus preguntas tienen espacio, que su alegría es celebrada y que sus luchas no pasan desapercibidas.