
Proud Peruvian migrant | PhD-ing at @HebrewU in migrations | always curious
Peru - Israel
Joined May 2012
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Aquí en Israel (o en la comunidad judía) le decimos shidduch 😅😅 y yo lo hago seguido jejeje
Más agotador que correr/no dormir por las sirenas 🚨🚨 es explicarle a diario a mi mamá que todas esas noticias que dicen que Israel pronto desaparece son fake news 😒😒
Bueno, le acabo de tirar un poco de hate al consulado peruano en Israel para un canal de noticias en Perú 🫠🫠🫠 ya no me van a renovar ni el pasaporte ni el DNI pero al menos todo lo que dije es verdad 🫡🫡
Se murió la mamá de mi mejor amigo. Aquel que estuvo ahí cuando mis abuelos murieron, cuando mi mamá casi se me va, él que me ha visto en todas mis facetas. Su mamá se murió y yo aquí a cientos de kilómetros sin poder abrazarlo. Pinche migración.
Me fui en yolo y lancé Mijita, un podcast que busca visibilizar a latinas migrantes rompiéndola en el extranjero. Busco invitadas 🙌🏼🙌🏼🙌🏼🙌🏼
open.spotify.com/episode/0kv…
100% todo.
Hace mucho que me alejé de las redes. Pero, dada la coincidencia entre una etapa personal particular y el comentario absurdo de un político (ex-infiltrado de la comunidad científica), no pude resistirme a dejar una reflexión.
Aclaro: no pretendo opacar la voz de las científicas, a quienes admiro profundamente. Yo no soy una de ellas. Solo quiero contar lo que muchas veces queda detrás de quienes dejaron algunos sueños en el camino.
Ser mujer en el ámbito científico es poderoso… pero también muy duro. Especialmente en el sur global (mención especial a Latinoamérica), donde se forjan a diario historias de decisiones difíciles, sacrificios, discriminación y resistencia.
En ciertos espacios, una mujer debe demostrar el doble, ser casi perfecta para ser tomada en serio. Los estereotipos pesan, y muchas veces te hacen sentir que no perteneces del todo.
Cuando una es joven, no faltan los comentarios misóginos, los que “quieren ayudarte” con intenciones dudosas, o las miradas condescendientes. Cuántas historias no contadas por miedo a perder la beca, la oportunidad, el trabajo…
La academia también es un terreno hostil. Donde las redes académicas son cerradas y se componen principalmente por hombres. En este entorno, una es juzgada por cómo se ve (“si te arreglas mucho, no puedes ser profesional”; “si no te arreglas, qué poca presencia”), por cómo se comporta (“si sonríe mucho, seguro consiguió las cosas por eso”; “si no habla, qué poco carisma tiene”).
Y en el colmo de la misoginia, si una se queja o cuestiona algo, no falta quien lo atribuya “a las hormonas”.
Cosas que a un hombre nunca le pasan.
Luego llega el embarazo.
Y con él, una serie de dudas que lo cambia todo: ¿Tendré licencia? ¿Tendré seguro? ¿Me seguirán considerando?
La precariedad laboral te hace preguntarte si vale la pena seguir. Muchos asumen que dejarás de ser ambiciosa. Que ya no “darás la talla”.
La maternidad es una etapa maravillosa… pero también viene con culpa. Culpa por no estar lo suficiente en casa. Culpa por no avanzar en el trabajo. Culpa por sentir que no estás siendo “buena” en ninguna de las dos cosas.
Ver tu propuesta de doctorado empolvarse un año más mientras dudas si estás cumpliendo como mamá.
Proyectos que iban a ser tuyos se los dan a otros.
Reuniones sin horario, deadlines que se escapan, correos que no puedes responder.
Dejar de recibir invitaciones porque “nunca llegas con los plazos”.
Trabajar solo de madrugada, cuando todos duermen.
Trabajar el doble, por la mitad del reconocimiento.
Y aún así, sonreír, ser puntual y callar.
Entrar a salas donde eres la única mujer. La única madre.
¿Por qué?
¿Por una condición biológica?
¿O porque faltan igualdad, oportunidades y cambios estructurales?
Faltan redes.
Faltan modelos.
Faltan oportunidades.
Por eso, en Perú, solo el 33% del personal científico son mujeres.
Mientras que en países como Argentina, Uruguay o Paraguay, la cifra va del 40 al 55%.
Ese 33% representa a muchas mujeres que dejaron sueños en el camino, que enfrentaron tareas impuestas por la sociedad y barreras construidas por el sistema.
Y nada de eso es "biología", señor Bustamante. Es machismo estructural.
Hacerle creer a nuestras niñas que “biológicamente no están hechas para la ciencia” no solo es falso:
es cruel, es ignorante, y refleja a la perfección las taras de esta sociedad.
Hoy tenemos una reu de mujeres en visa de pareja con un/a israelí. Me llamaron para confirmar si aun queríamos hacerlo por los misiles y yo:
Amigooooo, ningún misil va a asustarnos, vamos con todo 💪
Con miedo sí, pero también con rabia, y así seguimos viviendo 💙
Estaba pensando renunciar a mi trabajo, pero me puse a ver los precios de pasajes a Perú y bueno, aquí nadie renuncia porque ser migrante sale caro 😭😭😭
Christian latina woman living in Israel over here 🙋♀️
I live in Jerusalem, most religious city in 🇮🇱 and I feel the safest I've ever felt 👌
I can tell you about my time in Bethlehem as a woman, but I'm a grown up. Extremist religious people live everywhere in the world. Chill.
Cumplo 2 años trabajando al lado de un argentino (de El Rosario) y ya se me está pegando el acento.
Ayer yo: che, ¿Dónde tenes los cargadores guardados?
Necesito urgente trabajar con peruanos otra vez 😅😅😅 – at Israel
Fuimos a la playa hoy. Quiza para que yo deje todo mi llanto en la inmensidad del mar. O para ver a Killa feliz y robarle un poco de ese sentimiento para mi. No sé.
Estoy cansada. – at Israel
Holi :) Estoy buscando algún/a experto/a sobre las deportaciones en/desde Estados Unidos. De preferencia con enfoque en género y LatAm.
Agradezco recomendaciones :)
I'm not Jewish, but I speak up because 1) it's the right thing to do, 2) my husband is Jewish and I'll always defend him, his family and his people.
עם ישראל חי 🇮🇱💙
I am not Jewish, but I speak up because it is what my parents taught me from childhood. Blessing the Jewish people and the nation of Israel was a daily practice in our home. I remember when I was five, my parents welcomed a Russian Jewish family of four into our home as they were making Aliyah. I thought it was so cool. My parents accommodated their needs and we spent two days together before they moved on. Though I never heard from them again, I will always cherish that time in my heart. They were truly amazing people.
In my youth, I was deeply influenced not only by the Bible but also by the works of profound thinkers such as Elie Wiesel, Dietrich Bonhoeffer, and Viktor Frankl. Bonhoeffer, in particular, had a significant impact on me, as he taught what it means to live as a disciple of Jesus in the face of injustice and evil. To remain passive is to side with the oppressor. Moreover, reading The Hiding Place by Corrie Ten Boom was a deeply spiritual experience that strengthened my convictions.
In addition, I have studied both the history of the Christian Church and antisemitism, and unfortunately, as a Christian, I must acknowledge that there has often been a connection between the two. The history of Christianity is, tragically, also the history of antisemitism. It speaks volumes about the character and integrity of our Jewish friends that they do not hold these atrocities and sins against us. We are forever indebted to them.
There is no denying the Jewish roots not only of our faith but of our way of life as a whole in our western societies. I am honored by the shared values, foundations, and scriptures that connect us. And yes, my Lord Jesus was Jewish. It’s hard to believe that even needs to be stated nowadays. In closing, I am honored to stand by my Jewish sisters and brothers.
















