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Michel Houellebecq es un escritor de esos que poco se ven. Escribe para mirar de frente lo que ya nadie quiere ver. En esta entrevista lo hace con la misma lucidez clínica que en Sumisión al decir: los franceses se han acostumbrado a la violencia no porque el descontento haya crecido, sino porque el miedo a la policía y a la justicia se ha evaporado. Es el vacío de sentido que ya imaginaba en 2015, solo que ahora sin necesidad de una Fraternidad Musulmana en el Elíseo.
La República laica se fue vaciando de autoridad y de relato, y lo que queda es una resignación cotidiana. Al mismo tiempo observa —con la sorpresa de quien no se fía de los intelectuales— un despertar religioso que nadie anticipó. Los bautismos suben, la fe vuelve a ser una fuerza histórica y los jóvenes parecen haber aprendido de quienes nunca se avergonzaron de creer.
Es curioso esto, en Sumisión esa necesidad de sentido terminaba en una conversión silenciosa al islam; once años después el mismo vacío está generando también un retorno al catolicismo. El mecanismo es el mismo: cuando la sociedad deja de defenderse, alguien más seguro de sí mismo ocupa el espacio.
Treinta años después sigue sosteniendo que el universo se sostiene sobre la separación, el sufrimiento y el mal. Y sin embargo insiste en que la única superioridad real es la bondad, ese bien que resulta más misterioso que el mal mismo. Ahí está la contradicción que lo define, y que Sumisión ya contenía: un hombre que diagnostica la decadencia con precisión de anatomista y, al mismo tiempo, guarda un resto de fe en algo que no sabe nombrar. No es el nihilista que todos creen. Es el moralista que en 2015 describió cómo una civilización se somete por cansancio y que ahora, en 2026, constata que ese cansancio sigue ahí, solo que ya no necesita disfrazarse de ficción. Muy buena entrevista de @abc_cultura @brunopardoo
#MichelHouellebecq
"El centro de la educación debería ser la capacidad de resolver problemas". El filósofo José Antonio Marina, protagonista del quinto episodio de la última temporada de ‘Tercer Acto’. En @elpaissemanal
📌 Mira el episodio completo 🔗 social.elpais.com/744hf
🔷ENTREVISTA 🔷
🗣️Michel Houellebecq: «En Francia la violencia no viene del descontento, sino de que ya no hay miedo a la Policía ni a la Justicia»
✍️ Por @brunopardoo
abc.es/cultura/michel-houell…
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La peor soledad no es la de no tener personas a tu lado y Carl Jung lo describió de una manera perfecta en este fragmento:
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Pichincha lleva años abandonada por sus autoridades locales. Estas autoridades han ido solucionando sus vidas en vez de solucionar los problemas de la gente.
Más de 300 contratos públicos, distribuidos en cantidades pequeñas para pasar debajo del radar, suman más de 10,5 millones de dólares en la última década. Una buena porción de estos contratos han sido otorgados por municipios de la provincia de Pichincha.
Gran parte de estos contratos han sido entregados a dedo a un viceprefecto en funciones, por medio de una empresa que, para colmo, tiene su nombre en la razón social, así como en la lista de accionistas. La empresa: Tonello Soluciones.
Toda esta información ha sido enviada a Contraloría para su revisión. Estamos aquí para luchar contra la corrupción, aunque prófugos y conchudos griten persecución política.
Seguiremos siendo incómodos para las mafias, siempre buscando un país donde haya mayor justicia y dignidad. Pichincha merece autoridades que realmente se preocupen por soluciones reales a los problemas de los ciudadanos.
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Miguel Delibes, escritor español, sobre la felicidad: "Una buena vida se sostiene por cuatro pilares básicos: la solidaridad, la ternura, el respeto mutuo y el amor"
elconfidencial.com/alma-cora…
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El desgarrador testimonio del farmacéutico de Urda, tras acudir al lugar del accidente de trenes para prestar ayuda
"Todo era dantesco. Había gente despidiéndose de su familia y personas muriendo encima de otros cadáveres".
✍️ Ana María Ortiz y Luis Blasco
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¡Cuánta belleza!
RULFO: Maestro, soy yo, Rulfo. Qué bueno que ya llegó. Usted sabe cómo lo estimamos y lo admiramos.
BORGES: Finalmente, Rulfo. Ya no puedo ver a un país, pero lo puedo escuchar. Y escucho tanta amabilidad. Ya había olvidado la verdadera dimensión de esta gran costumbre. Pero no me llame Borges y menos «maestro», dígame Jorge Luis.
RULFO: Qué amable. Usted dígame entonces Juan.
BORGES: Le voy a ser sincero. Me gusta más Juan que Jorge Luis, con sus cuatro letras tan breves y tan definitivas. La brevedad ha sido siempre una de mis predilecciones.
RULFO: No, eso sí que no. Juan, cualquiera, pero Jorge Luis, sólo Borges.
BORGES: Usted tan atento como siempre. Dígame, ¿cómo ha estado últimamente?
RULFO: ¿Yo? Pues muriéndome, muriéndome por ahí.
BORGES: Entonces no le ha ido tan mal.
RULFO: ¿Cómo así?
BORGES: Imagínese, don Juan, lo desdichado que seríamos si fuéramos inmortales.
RULFO: Sí, verdad. Después anda uno por ahí muerto haciendo como si estuviera uno vivo.
BORGES: Le voy a confesar un secreto. Mi abuelo, el general, decía que no se llamaba Borges, que su nombre verdadero era otro, secreto. Sospecho que se llamaba Pedro Páramo. Yo entonces soy una reedición de lo que usted escribió sobre los de Comala.
RULFO: Así ya me puedo morir en serio.
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Fragmento de una conversación real entre Jorge Luis Borges y Juan Rulfo.
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“Bolsonaro promovió privatizaciones, concesiones y una mayor participación empresarial en infraestructura. Su gobierno realizó 45 licitaciones federales de concesiones entre 2019 y 2022.
Lula, ese presidente al que algunos describen como enemigo de la empresa privada, realizó 50 licitaciones entre 2023 y 2025.
Sí, leyeron bien: más concesiones en tres años que Bolsonaro en cuatro.”
¿Son realmente tan distintas las políticas económicas de Lula y Bolsonaro?
Si escuchamos sus discursos, uno representa el libre mercado y el otro, el socialismo. Dos modelos supuestamente irreconciliables.
Pero cuando dejamos la ideología a un lado y miramos los impuestos, el petróleo, el gasto público y las inversiones, la historia se vuelve bastante más interesante. Y hasta divertida.
Empecemos por los impuestos.
Bolsonaro, el defensor del libre mercado, redujo impuestos a los combustibles y a determinados productos industriales. Lula, el supuesto enemigo del capitalismo, también redujo impuestos a los combustibles en 2026 y aprobó una reforma para modernizar el sistema tributario.
¿La diferencia? Lula también aumentó la tributación sobre determinadas rentas del capital y eliminó el impuesto a la renta para quienes ganan hasta R$ 5.000 mensuales.
Ahora, los números:
• Carga tributaria con Bolsonaro en 2022: 33,01% del PIB.
• Carga tributaria con Lula en 2024: 34,24% del PIB.
Una diferencia de apenas 1,23 puntos porcentuales, según la serie comparable de FGV.
No son políticas tributarias idénticas, desde luego. Pero tampoco estamos hablando de dos planetas económicos distintos.
Sigamos con el petróleo.
Bolsonaro defendía los precios de mercado... hasta que subía la gasolina. Entonces aparecía la mano visible del presidente: presiones sobre Petrobras, cambios de directivos y reducciones tributarias para contener los precios.
Lula criticaba esa política y cambió la fórmula de precios de Petrobras para darle mayor flexibilidad frente al mercado internacional.
¿Y qué hizo cuando los combustibles volvieron a encarecerse en 2026? Reducir impuestos y autorizar subsidios.
¡Qué extraordinaria coincidencia!
Además, Brasil produjo alrededor de 3,8 millones de barriles diarios de petróleo en 2025, un récord histórico.
Parece que la transición energética puede esperar cuando el petróleo genera divisas, empleo e ingresos fiscales.
Pasemos al gasto público.
Bolsonaro prometía austeridad, disciplina fiscal y un Estado más pequeño. Reformó las pensiones, pero durante la pandemia amplió las ayudas sociales y en 2022 elevó el Auxílio Brasil a R$ 600 mensuales, beneficiando a más de 21 millones de familias.
Lula prometía recuperar el papel social del Estado. Fortaleció Bolsa Família, amplió la inversión pública y reemplazó el techo de gasto por una regla que permite aumentos reales del gasto de entre 0,6% y 2,5% anual, según las condiciones fiscales.
Aquí sí hay una diferencia relevante: Lula incorpora más explícitamente el gasto público como instrumento de crecimiento y redistribución.
¿Y cómo van las cuentas?
Deuda pública bruta de Brasil:
• 2022: 71,7% del PIB.
• 2023: 73,8%.
• 2024: 76,3%.
• 2025: 78,6%.
Casi siete puntos adicionales del PIB en tres años. Evidentemente, los intereses, el crecimiento económico y las condiciones heredadas también importan.
La deuda, lamentablemente, no reconoce ideologías. Solo reconoce acreedores.
Y ahora viene mi parte favorita: el sector privado.
Bolsonaro promovió privatizaciones, concesiones y una mayor participación empresarial en infraestructura. Su gobierno realizó 45 licitaciones federales de concesiones entre 2019 y 2022.
Lula, ese presidente al que algunos describen como enemigo de la empresa privada, realizó 50 licitaciones entre 2023 y 2025.
Sí, leyeron bien: más concesiones en tres años que Bolsonaro en cuatro.
Parece que el capitalismo no recibió el memorando sobre la supuesta revolución socialista.
Pero aquí también hay una diferencia fundamental.
Bolsonaro quería transferir más actividades al mercado y reducir la participación empresarial del Estado. Lula prefiere utilizar al Estado para orientar las inversiones privadas mediante créditos, incentivos y política industrial.
Por ejemplo, el BNDES había aprobado R$ 220.000 millones en financiamiento para la estrategia Nueva Industria Brasil hasta junio de 2025.
Uno privilegia las privatizaciones y la liberalización. El otro, las alianzas empresariales financiadas y coordinadas por el Estado.
Entonces, ¿son iguales? No. ¿Son tan diferentes como nos quieren hacer creer? Tampoco.
Bolsonaro no fue el liberal económico puro que prometía ser. Y Lula está bastante lejos de ser el socialista anticapitalista que describen sus adversarios.
Ambos intervienen cuando los precios incomodan, recurren a programas sociales, favorecen inversiones privadas, dependen de los ingresos petroleros y gobiernan dentro de una economía mixta.
Las diferencias existen y son importantes: quién paga impuestos, quién recibe subsidios, quién decide dónde invertir y cuánto protagonismo tiene el Estado.
Pero ninguno ha roto con la estructura económica brasileña.
Y aquí está lo que realmente deberíamos discutir:
¿Cuánto de estas políticas está transformando la productividad, la innovación y la capacidad tecnológica de Brasil, y cuánto simplemente redistribuye las rentas de los sectores tradicionales?
Porque privatizar no garantiza competencia ni eficiencia. Y subsidiar industrias tampoco garantiza innovación ni desarrollo.
Para ambas cosas se necesitan buenos incentivos, instituciones y resultados medibles.
Tal vez deberíamos dejar de evaluar a los presidentes por sus etiquetas ideológicas y empezar a hacerlo por su capacidad de transformar la estructura productiva.
Pero claro, eso obligaría a discutir economía en lugar de defender camisetas políticas. Y parece que eso es mucho pedir.
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"La cantidad de rumores inútiles que un hombre puede soportar es inversamente proporcional a su inteligencia".
Arthur Schopenhauer
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The definition of a masterpiece...you play it in your house and the neighbors complain that it's too loud. The police come and arrest the neighbors...
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‘Sobre la declaración patrimonial’. Lea la columna de Gabriela Calderón de Burgos (@gabricalderon). ow.ly/yz7r5100nfN
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🗣️ La reacción de Ferreras tras insultar Milei a una periodista en su visita a España: "Es una vergüenza".
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Being an exceptionally talented musician is one thing. But to stand before such high-caliber fellow musicians, a large audience, and cameras—all while remaining composed, communicating skillfully and effectively, showing genuine enjoyment, and staying focused on the creative process—that is what truly amazes me.
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Ha partido el gran Mariano Merchán Ordoñez. Es sin duda uno de los personajes históricos más importantes de @ecuavisa. Mariano fue el rey de las ventas en la televisión ecuatoriana. Durante muchos años marcaba la pauta de la comercialización televisiva. Las agencias de publicidad y muchas empresas que hacían grandes inversiones publicitarias se rendían ante sus ofertas y parrillas de programación. Dicho más sencillamente, marcaba el ritmo de la publicidad en Ecuador.
Pero en ecuavisa no solo fue su legendario Vicepresidente de comercialización. Fue el primer locutor del canal. Su amistad con Xavier Alvarado Roca lo convirtió en su mano derecha desde que surgió la idea de hacer televisión. Mariano llevó a la televisión a Alberto Borges y ambos a Alfonso Espinosa de los Monteros. Fueron los grandes fundadores de ecuavisa.
Me honró en dispensarme su amistad. Hicieron una enorme y estrecha relación con Jorge Pérez Pesantez "don George" y Louis Hanna Musse. A pesar de ser los líderes de canales que competían, ecuavisa y TC Televisión, se querían entrañablemente y además dominaron la Asociación Ecuatoriana de Canales de Televisión.
Paz en la tumba de mi querido amigo Mariano Merchán Ordoñez.
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Un poema la cara de Julián ayer en el tendido cuando de repente se da cuenta de que faltan 159 días para la siguiente corrida en Las Ventas, el Domingo de Ramos. Así estamos todos, Julián, mucho ánimo.
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Elle a 100% raison, vos enfants ne sont pas HPI, ils n’ont pas de troubles psychologiques, ils sont juste mal élevés et vous vous déresponsabilisez.
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La Hispanidad en la Comunidad ha contado este puente con:
-El colombiano Yatra,
-Los españoles Marta Sánchez y Morante de la Puebla,
-El venezolano Carlos Baute,
-El cubano Arturo Sandoval,
-Los mexicanos Alondra de la Parra y Héctor Gutiérrez,
-Y la colombiana Shakira.
Esto es Madrid: la casa donde caben todos los acentos del español.



































