Aunque no hayas llegado al final de mi historia, siempre tendrΓ© la esquina de tu pΓ‘gina doblada porque fue una de mis favoritas.
ImagΓnatela corriendo hacia ti con una sonrisa y lazandonse a darte un abrazo de esos que te dan tanta paz.
Tantas cosas por decirte y tan pocas que salen de mi boca. DeberΓas aprender a leer mis ojos cuando te miro.
MamΓ‘ y PapΓ‘ prometieron que los sueΓ±os podrΓan volverse realidad. Pero se les olvido mencionar que las pesadillas tambiΓ©n son sueΓ±os.
