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¿De qué se habla aquí? Cultura de la Cancelación, Feminismo, Donald Trump, Socialismo, Pedro Sánchez, Geopolítica, Comunicación, Ideologías... 🧵👇
La izquierda que reconoce que ha perdido el futuro
Durante más de dos horas, Inés Hernand, Alán Barroso y Juan Hernández, Anujbost, intentan responder qué significa ser de izquierdas en 2026 en El Sentido de la Birra.
En el podcast de Ricardo Moya hablan de sindicatos, vivienda, jóvenes, redes o de inteligencia artificial. En medio aparece una confesión, que la izquierda ha perdido su capacidad de imaginar y que ha dejado que otros, como Elon Musk, ocupen el terreno de visualizar el futuro.
Tres posiciones distintas
Inés Hernand tiene una trayectoria ligada con el PSOE. Presentó en 2025 el acto organizado por PSOE y UGT por el centenario de Pablo Iglesias Posse. Allí elogió a Pedro Sánchez como “gran presidente” y pidió que lo aplaudieran.
Alán Barroso fue candidato de Podemos en Aragón y asesor de un departamento del Gobierno aragonés. También trabajó en el Congreso como responsable de argumentario y discurso.
En 2025, La Moncloa lo contrató para producir vídeos sobre Franco. En sus comentarios públicos ha criticado los problemas del PSOE, aunque también ha destacado que su principal ventaja es tener una oposición de derechas mediocre.
Anujbost ocupa otra posición. Es un comunicador progresista, pero critica abiertamente a la izquierda parlamentaria. Cuestiona que se pida el voto para opciones que considera ideológicamente similares cuando han gobernado sin mejorar las condiciones de la gente. Su respuesta prioritaria es reconstruir sindicatos y organización civil.
La charla reúne, por tanto, a una izquierda cercana al poder y a una más crítica, que pide recuperar organización fuera de ella. Esa diferencia importa para entender sus desacuerdos.
El diagnóstico es certero pero el balance no tanto
Los tres señalan problemas reales, como la política convertida en espectáculo, la pérdida de sindicatos y asociaciones, la condescendencia con quien vota distinto y el alejamiento de la vida cotidiana.
Acertadamente, cuestionan que se trate al votante como un ignorante al que basta con explicarle sus intereses reales.
También hablan de corrupción, denuncias de acoso en Podemos, desgaste de Sumar y decepción con el Gobierno. Reconocen que el miedo a PP y Vox puede servir para justificar a los propios, pero la conversación no llega a un balance común de lo prometido, lo conseguido y lo abandonado.
Ahí reaparece la lógica del mal menor. El Gobierno decepciona, pero el adversario sería peor. La izquierda no transforma, pero protege algunos derechos.
El PSOE entonces puede seguir presentándose como la última barrera ante la derecha, mientras sus socios justifican su permanencia para evitar ese desenlace. El voto útil puede conservar escaños, pero por sí solo no reconstruye una organización ni rompe el bipartidismo.
Mucha imaginación, pocas instrucciones
La frase más lúcida de la charla es que la izquierda ha perdido la capacidad de imaginar. Su mensaje se centra en conservar derechos y frenar a la derecha, mientras otros venden futuros grandiosos, aunque sean fantasiosos.
La izquierda reconoce así que su problema no es solo comunicativo, que también carece de un horizonte compartido.
Aparecen ideas sugerentes, como recuperar la organización sindical, hacer que la inteligencia artificial reduzca el tiempo de trabajo y reivindicar la soberanía y el orgullo nacional.
Quedan sin desarrollar cosas tan importantes como quién controlaría la tecnología, cómo se repartirían sus beneficios y qué capacidades concretas darían soberanía a España.
Hay además una paradoja, ellos critican las redes, el clickbait y la política de la atención desde una industria mediática que también produce audiencia, marca personal y autoridad pública a la izquierda. No es ilegítimo trabajar en ese ecosistema, pero sí resulta llamativo que la charla no examine cómo condiciona sus propios diagnósticos.
La pregunta que dejan abierta
La conversación reconoce que Podemos y la izquierda que lo sucedió entraron en las instituciones, gobernaron junto al PSOE y quedaron atrapados entre las concesiones y la necesidad de justificar su permanencia.
Lamentablemente no resuelve el desacuerdo estratégico, como si hay que seguir conquistando el Gobierno o reconstruir primero sindicatos y organizaciones civiles.
Anujbost plantea que no se puede pedir apoyo apelando siempre al miedo si la gente siente que sus condiciones no mejoran. Inés Hernand y Alán Barroso reconocen parte de esa decepción, aunque sus trayectorias los sitúan más cerca del espacio que administró esa promesa.
La charla diagnostica con precisión la pérdida de organización, de imaginación y de confianza. La salida exige algo más que unidad o un nuevo llamamiento contra la ultraderecha.
Hace falta definir qué Estado se quiere gobernar, qué comunidad política se quiere representar y qué cambios concretos se defenderán aunque el adversario no siempre sirva como amenaza electoral.
Salvador Cruz Quintana retweeted
¿Qué pasaría si se creara un espacio digital vetado a Google, a las inteligencias artificiales y a cualquier otro parásito de los contenidos, un lugar donde los lectores de la prensa compartieran los enlaces que consideran relevantes y llevaran así tráfico a los medios? A esa pregunta responde deltha
democrata.es/digital-ia/delt…
Salvador Cruz Quintana retweeted
Al final va a resultar que, efectivamente, estas elecciones son una lucha contra el fascismo.
Salvador Cruz Quintana retweeted
Si te molesta Vito Quiles, pero no te molestan mil personas dispuestas a agredir a alguien por sus ideas, por ideología o por provocar, tienes un problema y encima no te das ni cuenta.
Pero... ¿Qué es Blocus?
Un escaparate roto, un grupo encapuchado y un móvil grabándolo todo. Las imágenes del sábado en Barcelona ya circulan como reclamo para nuevas convocatorias. El balance actualizado asciende a 130 detenidos, 76 de ellos menores, y daños en una treintena de establecimientos.
Dos días después ardían vehículos y contenedores en Bilbao. Las escenas se parecen, pero todavía no está demostrado que compartan organizadores.
Detrás aparece un nombre: "Blocus". Lo que todavía no sabemos es quién lo controla.
Del TikTok al Telegram
"Blocus" significa "bloqueo" en francés y remite a las movilizaciones estudiantiles de Francia. En España es el nombre utilizado por numerosas cuentas que publican convocatorias en TikTok y conducen a los interesados hacia grupos de WhatsApp y Telegram.
La captación inicial se detectó entre el 18 y el 19 de octubre. Una cuenta publicó 59 contenidos en 48 horas. Los principales grupos identificados entonces en Barcelona y Madrid rondaban los 700 integrantes cada uno.
En esos grupos circulaban instrucciones para acudir encapuchados y llamamientos a saquear. La violencia ya figuraba en las conversaciones antes de que comenzaran los incidentes.
Desde entonces, la actividad se ha ampliado. Se han identificado unas 70 cuentas que promueven o amplifican la convocatoria del 31 de octubre.
Al menos 29 cuentas cambiaron su nombre durante octubre para adoptar referencias a "Blocus" o a las movilizaciones. Algunas son recientes, otras existían desde hace años. Hay difusión coordinada en determinados canales, pero compartir nombre y carteles no demuestra una dirección única.
Hay instrucciones para robar
Un grupo de Barcelona tiene, por ejemplo, más de mil usuarios y mensajes para aprovechar Halloween, ocultarse el rostro y sustraer artículos de lujo. También se han documentado conversaciones para organizar saqueos, borrado de mensajes y anuncios de grupos con acceso filtrado. En otros grupos se recogen amenazas contra policías y planes para revender lo robado.
También hay referencias políticas. Por un lado se describe simbología anarquista en carteles de las nuevas convocatorias. Por otro lado se atribuye parte de la organización digital a jóvenes magrebíes y a grupos "antifa". Son atribuciones periodísticas que debe contrastarse, no una identificación policial definitiva.
Sobre los participantes de Barcelona destacan jóvenes de origen magrebí o extranjero, y muchos ya tienen la nacionalidad española. Este componente no debe omitirse, pero falta un desglose oficial completo. Origen, nacionalidad y residencia son cuestiones distintas.
Bilbao: El acto se canceló y los ataques continuaron
En Bilbao había una movilización política reconocible contra la visita de Vito Quiles a Deusto. El acto se suspendió y, aun así, llegaron los incendios, los ataques contra agentes y los daños a comercios. La Ertzaintza comunicó 19 detenidos y tres investigados.
El alcalde, Juan Mari Aburto, del PNV, rechazó la justificación de la provocación: "Hay grupos de personas que no necesitan que nadie venga a provocarles; se valen por ellos mismos".
Aburto calificó de fascistas a quienes actuaron bajo la bandera del antifascismo y exigió una condena clara a las voces que habitualmente denuncian el fascismo. Su declaración es una censura de su conducta violenta, no una prueba de militancia ultraderechista.
El consejero vasco de Seguridad, Bingen Zupiria, afirmó que los incidentes estaban preparados y denunció que también se habían saqueado negocios familiares. El discurso de atacar únicamente a los ricos tampoco protege al pequeño comerciante.
Además, el sindicato policial ErNE denuncia que el dispositivo comenzó a desmontarse precipitadamente tras la cancelación. Reclaman explicaciones. Suspender un acto no elimina el riesgo mientras permanecen concentraciones numerosas y grupos violentos. Esa es una responsabilidad de gestión que debe examinarse.
La batalla por explicar la violencia
Ada Colau presenta las movilizaciones sociales como pacíficas y señala provocaciones policiales y de la extrema derecha. Elma Saiz condena los saqueos, pero invita a mirar quién obtiene beneficio político y apunta a la extrema derecha. Ese razonamiento no identifica a los convocantes, beneficiarse de un suceso no demuestra haberlo organizado.
Tampoco basta con ver una bandera, escuchar un acento o encontrar una consigna para adjudicar todos los ataques a una misma organización. Hay que identificar a los administradores, reconstruir sus instrucciones y determinar quién pasó de los mensajes a los delitos.
Lo que queda por venir
Circulan convocatorias para el 31 de octubre en Barcelona, Madrid, Bilbao y en localidades andaluzas o canarias. La capacidad de movilización es desigual, pero los llamamientos persisten y algunos contienen amenazas concretas.
Los Mossos buscan autorización judicial y colaboración de las plataformas para identificar a los promotores. Las posibles conexiones extranjeras siguen bajo investigación, sin atribución pública concluyente.
Hasta ahora, "Blocus" describe mejor un mecanismo de convocatoria que una organización plenamente identificada. Puede reunir a personas con motivaciones distintas y permitir que quienes incitan permanezcan ocultos.
La prueba inmediata será Halloween, comprobar cuánto poder conservan esos canales y si las autoridades consiguen proteger las calles antes de que otros comerciantes tengan que volver a recoger cristales del suelo.
Salvador Cruz Quintana retweeted
MARÍA GONZÁLEZ ACOSTA, colaboradora del PSOE en tertulias (Sexta Xplica):
"La VIOLENCIA es una forma de RESISTENCIA. La DESOBEDIENCIA CIVIL es una necesidad URGENTE"
Y cuando se les va de las manos culpan a la ULTRADERECHA y a FRANCO
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Dice Rufián que ve "probable" que detrás de los disturbios de Barcelona esté "la extrema derecha".
Pues será la extrema derecha senegalesa, oiga.
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En el grupo que promueven saqueos para el día 31 de octubre han visto que hay gente subiendo capturas y andan borrando mensajes.
Abdelkader nos canta una canción en la segunda captura que seguro que los que promueven el ataque híbrido desde Israel y Rusia se saben la canción de memoria.
En la tercera captura se ve que son gente que ya estuvieron el sábado en los saqueos y se conocen. Pero eh, ataques híbridos y extrema derecha.
Qué extrema derecha más rara eh.
Están tarados.
Rufián dice que los disturbios de Barcelona "huelen a operación de Estado": "Es bastante probable que esté la extrema derecha detrás" shorturl.at/OR6yO
Salvador Cruz Quintana retweeted
Estos son los grupos de Telegram a través de los cuales se organizan los disturbios en Barcelona.
No hay consignas políticas ni tienen objetivos. Hablan sobre cómo vestirse para no ser identificados, en qué tiendas robar y qué armas utilizar contra la policía.
No son protestas, es pillaje.
Salvador Cruz Quintana retweeted
👀Antonio Maestre @AntonioMaestre plantea varias preguntas a David Gutiérrez, portavoz de CEP sobre los manifestantes encapuchados y portando banderas rojas.
#laSextaXplica
Salvador Cruz Quintana retweeted
🔴‼️ El objetivo de 'Blocus' es claro: reclutar el mayor número posible de personas para protagonizar una nueva jornada de disturbios, caos y destrozos el próximo 31 de octubre en distintos puntos de España
Salvador Cruz Quintana retweeted
El PSOE huele a imputación por financiación ilegal con dinero sucio de la narcodictadura chavista. Y aún hay quien insiste en el socialismo como medida del "centrismo". Increíble
La UCO acredita los 300.000 euros que Aldama vincula a la financiación ilegal del PSOE elmundo.es/espana/2026/10/26…






























