Montevideo, Uruguay
Joined July 2024
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Buen día, amigos! Debo decir que el resultado de las elecciones brasileras no me importa demasiado y estuvo dentro de lo previsto. Soy tan "uruguayo" como el mate, y mis simpatías y convicciones se agotan dentro de mi país. Además, presida quien presida a nuestro gigantesco vecino norteño, siempre velará primero por sus intereses y no se interesará demasiado por los nuestros. Eso es lo que marca la historia desde hace dos siglos y se remonta a los enfrentamientos entre las "coronas" española y portuguesa. Sí lamento que el "bolso" haya desperdiciado la única oportunidad que se le presentó en el año de comandar una de los torneos que integran el Campeonato Uruguayo, tras perder con Liverpool en el Parque Central 0 a 1. Regresando de Tiatucura, les deseo una buena jornada! --------------------------------- CC: @FitoSayago @daroHC @ardeleo @arocena2002 @ferrariald82941 @AliBertamini @AAstolB @FBRAZF09 @Almaok2025 @Amambay2014 @MartinP39777865 @FerreiraSivia @corbetto_delia @MariaInesPerezG @Natisol106 @victorlarreguii @MVanRompaey @sylkbor @lilapoppiti @majodevivo @carlosbook11 @pattynoblelema @InodoroPer25877 @CeciliaOrdeig @albertvaccaro21 @julioDe73715627 @VieraMaricela @GarinMyria98937 @PaolaGrignoli1 @olavouy @RobertoLRey @LilianCastillo3 @heraclio_1957 #ampliar
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A partir de las 14 hs se podrán realizar imágenes.
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Este domingo 22:00 en #DobleVia @teledoce 📺 ➡️ Entrevista con @fitogarce: la democracia en Uruguay ➡️ Elecciones en Brasil: contacto con @MinLubetkinUy, @bettianadiazrey y @camboue
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URGENTE
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El peligro de empobrecer el lenguaje - por Juan Carlos Nogueira sherpan.com/2026/10/el-pelig… otra lectura muy recomendable de @JCNogueiraROU
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El auto es el símbolo del fracaso de una política pública de transporte urbano. Una ciudad explotada de autos, que igual, demora la mitad que ir en transporte colectivo. Un transporte colectivo con líneas diseñadas en fines de los 50 y allí siguen, como si nada sucediera. Un transporte colectivo pensado para los dueños de las empresas y no para la gente. Un transporte colectivo dónde nada pero nada se toca, salvo aumentar los subsidios y alguna cosmética.
El auto es el símbolo definitivo de la lógica neoliberal, refleja el individualismo exacerbado característico de esta época en donde sistemáticamente se antepone la comodidad personal antes que el bien común. Así que sí, estamos en contra de que haya TANTOS autos
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En un mundo cada vez más Digital, el Poder de la Industria, para la Económia de los Paises, Reside en lo Real y Tangible!. No hay nada que se compare con el sonido de una máquina o Linea de Produccion operando a la perfección, Y VER El, o Los Primeros Lotes de Los productos terminados saliendo de la banda transportadora. ​La Manufactura y la Industrializacion es LA BASE de la riqueza de cualquier nación. Quien fabrica, tiene el poder de transformar el entorno y el Crecimiento de su Pais, junto al Desarrollo de sus RRHH! A no Olvidar!!! Industria Fuerte. Pais Próspero!!!
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MARAVILLOSO
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Una jornada electoral que mira el mundo. Hoy en @doblevia12 a partir de las 22 horas contacto con el canciller de la República @MinLubetkinUy y los senadores @bettianadiazrey @camboue todos desde Brasil. En piso @fitogarce Los esperamos. Gracias.
🗳️ Especial Elecciones en Brasil | Domingo a las 22:00.en @teledoce 📺 ➡️ Entrevistamos a @fitogarce
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Buen día, amigos, desde Tiatucura! Mientras el "Prolijo" y @Concepcion3105 pergeñan el mediodía - cochinillo al horno y creme brulee - les compartimos la "columna" de @maguirreh de hoy, tan buena como siempre. 👇👇👇👇👇 "Entre París y Passo Fundo" Dos temas desviven hoy a nuestras elites: las elecciones en Brasil y la violencia en Francia. O al menos eso es lo que surge de ver las prioridades que los medios del mundo dan a estos hechos. Y hacen bien, aunque no exactamente por las razones que se suelen mencionar. Vamos a explicarnos. El caso de Brasil es tal vez el que más de cerca nos toca. Hoy ese país va a las urnas en unas elecciones que pueden marcar un final bastante opaco para la carrera de Lula da Silva. Según las encuestas, puede pasar cualquier cosa. Pero aunque Lula lograra dar vuelta la tendencia de la primera vuelta, sigue habiendo algo que no cierra para la cosmovisión del intelectual/biempensante latinoamericano o europeo. ¿Cómo puede ser que un mequetrefe de 45 años, que nunca tuvo un trabajo privado, mal orador, y cuyo padre está en la cárcel por golpista, le pueda dar pelea a Lula? ¡A Lula! El tornero, sindicalista, venido del nordeste a trabajar en una fábrica de San Pablo, que hasta perdió un dedo metiendo mano en las máquinas. El tipo que representa como nadie al Brasil de verdad. ¡Al pueblo! Hay varias respuestas, pero una que engloba todas: Brasil ya no es el de hace 20 años. Ni el mundo. Días atrás el Financial Times publicó un artículo titulado “La uberización de la clase trabajadora de Brasil”. La pieza toca el tema central de todo esto, aunque con la típica mirada paternalista y hasta socialista que se ha vuelto hegemónica en el periodismo. ¡Incluso en el FT! Allí se explica el boom en Brasil de la llamada “economía gig”, que protagonizan empresas como Uber, donde los empleados no son empleados sino “socios”, que si bien no tienen los beneficios de un trabajo formal (“carteira assignada”), son dueños de su tiempo, pueden ganar más o menos en función de su esfuerzo, y se sienten más libres e independientes. Estos trabajos hoy son los que permiten sostener las cifras de empleo, en un país estancado, con datos fiscales de pánico (9% de déficit, 83% de deuda). El tema es que en muchos de estos países estas nuevas formas laborales, que para los analistas son una basura, representan la única esperanza para mucha gente de pegar un salto en su bienestar. Aquellas relaciones laborales de antes, con sindicatos fuertes, empresas con miles de empleados, y regulaciones asfixiantes, como contracara de grandes beneficios sociales, hoy son un espejismo. La gente no llega a eso. Y muchos ni quieren. Por eso el discurso de Lula, y de toda esa mirada de izquierda tradicional, choca con un muro frente a las nuevas generaciones. Prometen hace décadas un paraíso que nunca llegó, y es cada vez menos probable. Y si no, miremos a Francia. Porque Francia es el sueño realizado de toda esta visión socialdemócrata de izquierda “laborista” y socialmente correcta. Un país con enormes beneficios sociales, con sindicatos muy fuertes, con relaciones sociales corporativizadas, con impuestos altos a los “ricos” y a las empresas, y donde la lucha contra la desigualdad es máxima prioridad. Es tal vez el estado de bienestar más generoso del mundo, y el modelo para muchos de nuestros políticos de izquierda. “Uruguay tiene una visión en común con Francia en política, en cultura, en diferentes aspectos de su sociedad”, dijo el ministro Oddone, asumiendo que la suya es la visión del Uruguay. Toda esta visión idílica esconde el problema. Que este tipo de forma de organización social, en tiempos de caída de la natalidad y de globalización económica, ya no luce sostenible. Como explicaba un editorial de este diario esta semana, “en Francia el Estado gasta más de la mitad de todo lo que el país produce. Cobra impuestos como ningún otro país de Europa. Destina a protección social una porción de su economía que nadie en la Unión Europea iguala. La semana laboral es de 35 horas por ley. Y su desigualdad es de las más bajas del mundo”. Y sin embargo, los jóvenes, los radicales de izquierda y los inmigrantes musulmanes (uy, perdón...eso no se puede decir), salen a la calle a romper todo. Si cuando pasó eso en Chile hace 7 años, la culpa era del neoliberalismo rampante, ¿en Francia ahora no es del estado de bienestar que estanca la economía? A ver... el problema de fondo es que estamos en un mundo nuevo. La emergencia de China, la forma en que se apropió de todo el trabajo industrial del planeta, junto con las permanentes disrupciones tecnológicas, hacen que los sistemas dominados por la planificación estatal, el peso de las corporaciones y sindicatos, y los costosos estados de bienestar, sean insostenibles. Generan agujeros fiscales impagables, y estancamiento económico que impide a las nuevas generaciones mantener el nivel de vida de sus padres. El malestar que genera este estancamiento es lo que fogonea estos cambios políticos, estos estallidos sociales. En París, en Passo Fundo... ¿y en Uruguay? -------------------------------- CC: @FitoSayago @daroHC @ardeleo @arocena2002 @ferrariald82941 @AliBertamini @AAstolB @FBRAZF09 @Almaok2025 @Amambay2014 @MartinP39777865 @MarianellaVale8 @FerreiraSivia @corbetto_delia @MariaInesPerezG @Natisol106 @victorlarreguii @MVanRompaey @sylkbor @lilapoppiti @majodevivo @carlosbook11 @pattynoblelema @InodoroPer25877 @CeciliaOrdeig @albertvaccaro21 @julioDe73715627 @VieraMaricela @GarinMyria98937 @PaolaGrignoli1 @olavouy @RobertoLRey @LilianCastillo3 @heraclio_1957 #ampliar
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Felipe Caorsi retweeted
Replying to @felipecaorsi
Absolutamente de acuerdo, Felipe!!
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Felipe Caorsi retweeted
Buen día, amigos! Algunos de los mejores "Cuentos de Tiatucura" no integran mi libro "Fuera de discurso", ya que sus autores no son "políticos". Pero, en su momento, los premiamos, como el que les envío hoy - excelente en su lenguaje y descripción - escrito por mi amigo @friedmanntomas. Vale la pena detenerse 10' en el mismo. 👇👇👇👇👇 "Carlos Páez Vilaró, China Zorrilla y Casa Pueblo" En 1971, cuando la radio todavía tenía olor a válvula caliente y a café recién hecho, mi programa desde Punta Ballena se encendía como una fogata en el aire. No era un estudio: era Casa Pueblo, blanca y desobediente frente al mar, respirando salitre y poesía. Tomás Friedmann afinaba la voz como quien afina una guitarra. No miraba el reloj: miraba las paredes curvas, pintadas de sol. A mi lado, Carlos Páez Vilaró caminaba descalzo, dejando huellas de cal y palabras. Cada paso suyo era un tambor; cada risa, una ola. Decía que la casa escuchaba, que el mar también tenía radio, y que esa noche iba a llamar. Y llamó. Desde una silla baja, con un chal que parecía tejido por el tiempo, China Zorrilla encendía silencios. No hablaba todavía, pero cuando lo hacía, el aire se acomodaba. Tenía esa forma de decir las cosas que vuelve íntimo a lo enorme. China miraba el micrófono como si fuera un personaje más: “No interrumpas”, parecía decirle, “que ahora cuento yo”. Tomás abrió el programa con una pregunta simple, de esas que abren puertas: —¿Qué suena cuando nadie escucha? Carlos respondió golpeando una pared con los nudillos: —Esto. La casa cantando. China sonrió y agregó: —Y cuando alguien escucha de verdad, suena el corazón del que está del otro lado. La radio salió a caminar. Se metió en la cocina, donde hervía una sopa lenta; pasó por el taller, donde los pinceles dormían; salió a la terraza y se sentó a mirar el mar. Las palabras no se decían: se quedaban. Hablábamos de viajes, de teatro, de pintar de noche, de reírse del miedo. Hablábamos de Uruguay como quien nombra a un amigo. En algún punto, el viento se coló en el micrófono y Tomás no lo corrió. Dejó que el viento condujera. Carlos improvisó un canto, China recitó una escena sin escenario, y la radio —esa criatura frágil— se volvió hogar. En casas lejanas, la gente bajó la voz. Alguien apagó la luz para escuchar mejor. Otro apoyó la oreja en el parlante como quien apoya la cabeza en un pecho. Cuando el programa terminó, no hubo despedida. Casa Pueblo quedó despierta, el mar siguió hablando, y la radio aprendió algo importante: que a veces, emitir es simplemente compartir silencio con amigos. Para Carlos, el atardecer no era solo un paisaje: era una ceremonia diaria. Decía que Punta del Este tenía una luz “que se despide con elegancia”, y por eso volvía una y otra vez a ese momento exacto en que el sol empieza a caer y todo se vuelve más lento. Pintaba muchos atardeceres, muchas lunas , muchos soles sí, pero ninguno era igual. Algunos eran calmos, casi meditativos, con cielos abiertos y pinceladas largas. Otros estaban cargados de viento, nubes densas, colores más ásperos. Él solía decir que no pintaba el cielo, sino el estado de ánimo del día. Una anécdota muy suya: si el atardecer no “le hablaba”, guardaba los pinceles y se iba a caminar. Prefería perder un cuadro antes que pintar algo sin verdad. Muchos vecinos lo recuerdan sentado frente al mar, en silencio, esperando “ese” color que solo aparece durante unos minutos y después no vuelve más. Nunca firmaba un cuadro si sentía que aún “le faltaba tiempo”, aunque estuviera técnicamente terminado. Regaló más obras de las que vendió. Decía que algunas pinturas tenían que irse con la persona correcta. Creía que viajar no era sumar lugares, sino desaprender miradas. Cuando le preguntaban por su mejor obra, respondía: “la que todavía no pinté”. China era famosa por su impuntualidad. Pero nadie se enojaba. Llegaba tarde riéndose de sí misma, abrazando a todos, y en dos minutos el clima cambiaba. Decía: “Yo no llego tarde, llego cuando puedo… y con ganas.” China Zorrilla y Carlos Páez Vilaró tuvieron una amistad entrañable, muy teatral y muy uruguaya. Casapueblo fue uno de esos escenarios donde su química brillaba. China decía que Casapueblo no era una casa sino “una obra de teatro blanca”. Cuando llegaba, recorría los pasillos declamando frases improvisadas, y Páez Vilaró le seguía el juego como director invisible. En las ceremonias del sol, China solía sentarse adelante y, cuando Carlos terminaba su texto solemne, ella rompía el clima con alguna ocurrencia tipo: —“Bueno, sol… mañana a la misma hora, ¿no?” Pasábamos horas hablando de arte, de Buenos Aires, de Montevideo, del mar, de la luna, del sol, de amigos en común. China escuchaba fascinada las historias de viajes de Carlos, y él decía que ella tenía “el don de convertir cualquier anécdota mínima en teatro puro”. China no se privaba de opinar. Si veía un mural recién terminado, largaba: —“Carlos… este está divino, pero a este rincón le falta un poco de escándalo.” Lejos de molestarse, él a veces retocaba la obra inspirado por ese comentario. Ambos compartían ese espíritu libre, bohemio y profundamente rioplatense. Casapueblo fue, para China, una casa de amigos; y para Carlos, China era parte viva de la obra. Cuando se quedaba varios días, China decía que no era visita sino personaje fijo. Se levantaba tarde, envuelta en chal o poncho, y saludaba a todo el mundo como si el día ya estuviera empezado hacía horas. A los turistas les decía con total naturalidad: —“Yo vivo acá… hoy hago de actriz invitada.” Más de uno se lo creyó. En las comidas largas, China se paraba a ayudar, pero terminaba contando historias mientras cortaba verduras, usando la cuchilla como micrófono. Carlos decía que era imposible que la comida saliera rápido cuando estaba ella, porque cada plato venía con monólogo incluido. Una tarde ventosa, China salió a una terraza y casi pierde el equilibrio. En vez de asustarse, gritó: —“¡Carlos, este viento es un exceso dramático!” Él respondió desde adentro: —“¡Es parte de la puesta en escena!” De noche, cuando se iban todos, se quedaban charlando bajito. Ahí China se volvía más seria, reflexiva. Hablaban del paso del tiempo, del oficio, del miedo a dejar de crear. Carlos contaba que esas charlas eran tan importantes como pintar. Alguien recuerda que una vez China le dijo: —“Carlos, vos construiste una casa para que el arte tenga dónde quedarse.” Y desde entonces, cada vez que recuerdo 1971 regresa un poco. Con cal en las manos, teatro en la voz y poesía en el aire. China siguió con mucha emoción la búsqueda de los sobrevivientes de la tragedia de los Andes y siempre apoyó a Carlos en su periplo, ya que él nunca perdió la esperanza de que su hijo "Carlitos" estuviera vivo. Y yo tuve la suerte de que Carlos - desde Chile, el 22 de diciembre de 1972 - me leyera por Radio Carve la lista de sobrevivientes, mientras iba saliendo del fax, sin saber que su hijo estaba vivo. Cuando vio su nombre, fue entre sollozos, ya que se le quebró la voz. "Carlitos Miguel Páez, mi hijo"… “Carlitos Miguel Paéz, mi hijo”, repitió, ahogado por la noticia. Se rehizo y prosiguió con los pocos que quedaban. Su fe logró mover montañas y había reencontrado al que China llamaba, cariñosamente, “tu cachorro perdido”. Años después China le escribía a Carlos: “Pero no quiero ponerme triste por no poder abrazarte hoy. El objeto de estas líneas, fue simplemente decirte que te recuerdo siempre con cariño, y que nunca olvidaré la divina tozudez con que luchaste por encontrar a tu cachorro perdido. Un gran abrazo. China». --------------------------- CC: @FitoSayago @daroHC @ardeleo @arocena2002 @ferrariald82941 @AliBertamini @AAstolB @FBRAZF09 @Almaok2025 @Amambay2014 @MartinP39777865 @MarianellaVale8 @FerreiraSivia @corbetto_delia @MariaInesPerezG @Natisol106 @victorlarreguii @MVanRompaey @sylkbor @lilapoppiti @majodevivo @carlosbook11 @pattynoblelema @InodoroPer25877 @CeciliaOrdeig @albertvaccaro21 @julioDe73715627 @VieraMaricela @GarinMyria98937 @PaolaGrignoli1 @olavouy @RobertoLRey @LilianCastillo3 @heraclio_1957 #ampliar
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10 años de la desaparición física de Jorge Batlle, 10 años de esta columna sherpan.com/2016/10/el-cuchi… el tiempo le está dando su merecido lugar, un gran patriota y estadista.
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Si el Pacha le sigue sacando protagonismo a Orsi las encuestas seguirán bajando. Él hace las conferencias, él habla en visitas oficiales estando Orsi y él es la estrella. Ningún asesor de imagen ve esto?
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En Uruguay se ve que están cada vez más estúpidos… los programas de millas a viajeros frecuentes son un beneficio al que viaja no al que paga el pasaje. Y en muchos casos se rigen por la legislación de la bandera de la aerolínea… 😳 pero de esto parece que tampoco se avivaron… Hay programas para las empresas que premian el gasto, no necesitan leyes demagógicas para esto… ya existen O si tanto les preocupa, prohiban comprar pasajes en ejecutiva o primera clase a ningún funcionario y van a ver cómo ahorran mucho más que con esto.
PASAJES OFICIALES PERO MILLAS PARTICULARES Presentamos un proyecto de ley para que las millas generadas por pasajes aéreos pagados por el Estado a cualquier funcionario público se deriven a la Secretaría Nacional de Deportes para viajes de deportistas paralímpicos y de deportes “menores”. El dinero de su compra es público y los beneficios también lo deben ser.
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Excelente informe! Siempre en nuestros corazones! VIVA BATLLE!!!
🔴 Este sábado se cumplen 10 años de la muerte del expresidente Jorge Batlle | El Partido Colorado invita a un acto homenaje en el Cementerio Central, a las 10 de la mañana.
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🔴 ESCÁNDALO JUDICIAL ✔️Dos juezas de familia y un ministro de Tribunal denunciaron por difamación e injurias en Fiscalía a un abogado que los acusó de cobrar coimas y actuar de forma espúria ✔️La jueza María Elena Iriarte Montes de Oca, la jueza María Elena Emmeneger y el ministrto de Tribunal de Apelaciones Eduardo Cavalli presentaron una denuncia penal contra el abogado Alejandro Valentín Yglesias Bermúdez, a quien acusan de haberlos involucrado falsamente en casos de corrupción, atribuyéndole al menos a uno de ellos el cobro de dinero a cambio de fallos judiciales. ✔️La denuncia sostiene que el abogado realizó afirmaciones “graves, agraviantes y contrarias a la verdad” en escritos presentados ante la Justicia, en el marco de varios expedientes de familia en trámite. ✔️ El caso está a cargo de la fiscal Lucía Nogueira. ✔️ Todos los detalles hoy 21 horas en SIN PIEDAD youtube.com/live/PpgOqCLk9mQ
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